Cuidado del pothos: Guía completa para principiantes

Aprende consejos sencillos y prácticos para el cuidado del pothos: frecuencia de riego, necesidades de abono, pasos de propagación y soluciones a problemas comunes para tener plantas colgantes sanas.

Sproutly Team··12 min read
Cuidado del pothos: Guía completa para principiantes

Pothos dorado colgante en una maceta de macramé junto a una ventana soleada, con indicadores que marcan hojas sanas, un nudo de propagación y un dedo comprobando la humedad de la tierra

Por qué el pothos es una de las plantas de interior favoritas por su bajo mantenimiento

El pothos, también llamado hiedra del diablo, es una de las plantas de interior más tolerantes para padres de plantas principiantes, por lo que sus cuidados básicos son accesibles incluso para personas que han tenido dificultades para mantener plantas con vida en el pasado. Sus tallos colgantes, hojas brillantes en forma de corazón y su tolerancia a descuidos ocasionales lo convierten en un elemento básico para estanterías, macetas colgantes y rincones de escritorio. La variedad más común, el pothos dorado, presenta un variegado de color amarillo brillante que aporta un toque de color sutil a cualquier espacio, y puedes conocer más sobre sus características específicas en nuestra ficha de la especie pothos dorado.

A diferencia de las plantas tropicales delicadas que requieren niveles precisos de humedad y luz, el pothos se adapta a una amplia gama de condiciones interiores. También se incluye en la categoría de plantas seguras para mascotas, por lo que no tienes que preocuparte por riesgos graves para la salud si tu gato o perro le da un pequeño mordisco, aunque recomendamos consultar nuestra guía de cuidado de plantas de interior seguras para mascotas para obtener consejos sobre cómo mantener seguras tanto tus plantas como tus animales. Si vives en una región cálida sin heladas, incluso puedes cultivar el pothos al aire libre como cubresuelos colgante o enredadera trepadora, y nuestros consejos de cuidado de plantas colgantes de exterior te ayudarán a sacar el máximo partido al crecimiento del pothos en exteriores.

Requisitos básicos de luz y temperatura para un crecimiento sano del pothos

El primer paso para aprender a cuidar un pothos es configurar correctamente sus condiciones de luz y temperatura. El pothos es muy adaptable a diferentes niveles de luz, pero crece mejor con luz brillante indirecta. Esto significa colocarla a entre 1 y 1,5 metros de una ventana orientada al sur o al este, donde reciba mucha luz pero no sol directo del mediodía que pueda quemar sus hojas.

El pothos puede sobrevivir en condiciones de poca luz, como una habitación orientada al norte o un rincón alejado de las ventanas, pero su crecimiento se ralentizará considerablemente, y las variedades variegadas pueden perder sus marcas amarillas o blancas de las hojas con el tiempo. Evita colocar el pothos en zonas con luz solar directa constante, ya que esto hará que las hojas se pongan pálidas, desarrollen manchas marrones de quemadura o se caigan prematuramente.

En cuanto a la temperatura, el pothos prospera en el mismo rango que la mayoría de los espacios interiores: de 18 a 29 °C (65 a 85 °F). Puede tolerar caídas breves hasta los 10 °C (50 °F), pero la exposición prolongada a temperaturas inferiores a esta dañará las hojas y ralentizará su crecimiento. Mantén el pothos alejado de ventanas con corrientes de aire, rejillas de aire acondicionado y unidades de calefacción, ya que los cambios bruscos de temperatura pueden estresar a la planta.

Consejo de Sproutly: Si no estás seguro de si el lugar que has elegido tiene los niveles de luz adecuados para tu pothos, escanea tu planta con la aplicación Sproutly. Analizará la iluminación de tu hogar a través de la cámara de tu dispositivo y te sugerirá ajustes para ayudar a tu pothos a crecer más rápido y conservar su variegado.

Cada cuánto regar un pothos (la pregunta más frecuente de los principiantes)

El riego excesivo es el error número uno que cometen los nuevos propietarios de pothos, por lo que saber cada cuánto regar un pothos es fundamental para evitar la pudrición de raíces, el problema fatal más común para estas plantas. El calendario de riego exacto variará según la luz, la temperatura y la humedad de tu hogar, pero una regla general es regar el pothos cada 2 a 3 semanas durante la temporada de crecimiento de primavera y verano, y cada 4 a 6 semanas durante otoño e invierno, cuando el crecimiento se ralentiza.

Para evitar suposiciones, comprueba siempre la humedad de la tierra antes de regar. Introduce tu dedo entre 5 y 7 cm de profundidad en el sustrato. Si la tierra está completamente seca a esa profundidad, es hora de regar. Si aún se siente húmeda, espera otros 2 o 3 días y vuelve a comprobarlo.

Cuando riegues, hazlo abundantemente hasta que el agua sobrante salga por el fondo de la maceta. Desecha toda el agua que se acumule en el plato debajo de la maceta, ya que dejar que las raíces reposen en agua estancada provocará la pudrición de raíces. Los signos de que estás regando poco tu pothos incluyen hojas caídas, bordes de hojas marrones y crujientes, y tierra que se separa de los bordes de la maceta. Los signos de riego excesivo incluyen hojas amarillentas, tallos blandos y un olor agrio y mohoso que sale de la tierra.

Mejores configuraciones de tierra y maceta para un potho exuberante y sano

El pothos crece mejor en una tierra para macetas suelta y con buen drenaje que retenga algo de humedad pero no permanezca empapada durante mucho tiempo. Una sustrato estándar para plantas de interior funciona bien, pero puedes mejorar el drenaje mezclando 1 parte de perlita o corteza de orquídea por 3 partes de sustrato para macetas. Evita usar tierra de jardín pesada o sustratos diseñados para plantas amantes de la humedad como los helechos, ya que retendrán demasiada agua alrededor de las raíces.

La elección de la maceta es tan importante como la tierra para un cuidado exitoso del pothos. Utiliza siempre una maceta con al menos un orificio de drenaje en la parte inferior para que escape el agua sobrante. Si quieres usar una maceta decorativa sin orificios de drenaje, mantén tu pothos en su maceta de cultivo de plástico y colócala dentro de la maceta decorativa, sacándola para regar y dejando que se escurra completamente antes de volver a colocarla.

El pothos no necesita trasplantes frecuentes. Solo tendrás que trasplantar tu planta cada 2 o 3 años, o cuando veas que las raíces salen por los orificios de drenaje o se enrollan por el interior de la maceta. El mejor momento para trasplantar es a principios de primavera, justo antes de que empiece la temporada de crecimiento. Al trasplantar, elige una maceta que solo tenga entre 2,5 y 5 cm más de diámetro que la maceta actual, ya que demasiada tierra extra retendrá humedad excesiva y aumentará el riesgo de pudrición de raíces.

Abono para pothos: cuándo, cuál y cuánto usar

El pothos no es una planta que necesite mucho alimento, por lo que no necesitas usar abono para pothos con frecuencia para mantener tu planta sana. Abonar demasiado puede quemar las raíces y provocar puntas de hojas marrones, por lo que es mejor abonar poco que demasiado.

Durante la temporada de crecimiento de primavera y verano, aplica un abono equilibrado para plantas de interior soluble en agua (con una proporción NPK de 10-10-10 o 20-20-20) una vez cada 4 a 6 semanas. Diluye el abono a la mitad de la concentración recomendada en la etiqueta del producto para evitar una sobrealimentación. No necesitas abonar el pothos durante otoño e invierno, ya que la planta está en reposo y no usará los nutrientes extra.

Si observas un crecimiento lento, hojas pálidas o hojas nuevas más pequeñas a pesar de una luz y un riego adecuados, es posible que tu pothos carezca de nutrientes. En ese caso, puedes añadir una única dosis de abono a mediados de la temporada de crecimiento para darle un impulso. Aplica siempre el abono sobre tierra húmeda, ya que aplicarlo sobre tierra seca puede quemar las puntas de las raíces.

Consejo de Sproutly: La aplicación Sproutly puede crear un calendario de abono personalizado para tu pothos en función de su edad, el tamaño de la maceta y las condiciones de cultivo de tu hogar, para que nunca tengas que recordar cuándo alimentar tu planta por tu cuenta.

Propagación del pothos: 2 métodos sencillos paso a paso

La propagación del pothos es uno de los procesos de propagación más fáciles para los padres de plantas principiantes, y te permite cultivar nuevas plantas a partir de esquejes para ampliar tu colección o compartir con amigos. Hay dos métodos sencillos para propagar el pothos: propagación en agua y propagación en tierra. Ambos tienen altas tasas de éxito, por lo que puedes elegir el que mejor se adapte a tu horario.

Propagación en agua

Este es el método más popular para la propagación del pothos, ya que te permite ver cómo crecen las raíces en tiempo real.

  1. Usa tijeras limpias y afiladas para cortar una sección de 10 a 15 cm de tallo sano de pothos. Asegúrate de que el esqueje tenga al menos 3 o 4 hojas y 2 o 3 nudos (las pequeñas protuberancias marrones del tallo de donde crecen las hojas y las raíces).
  2. Retira las 1 o 2 hojas inferiores del esqueje, asegurándote de que ninguna hoja quede sumergida en el agua, ya que esto puede provocar pudrición.
  3. Coloca el esqueje en un frasco o vaso transparente lleno de agua a temperatura ambiente, asegurándote de que los nudos estén completamente sumergidos.
  4. Coloca el frasco en un lugar con luz brillante indirecta y cambia el agua cada 3 a 5 días para mantenerla fresca.
  5. Después de 2 a 4 semanas, verás que crecen raíces blancas desde los nudos. Una vez que las raíces midan entre 2,5 y 5 cm de largo, puedes trasplantar el esqueje a un sustrato para macetas con buen drenaje y cuidarlo como un pothos maduro.

Propagación en tierra

Este método se salta el paso del agua y enraíza los esquejes directamente en tierra, por lo que no tienes que trasplantar más tarde.

  1. Toma un esqueje de la misma forma que para la propagación en agua, con 3 o 4 hojas y 2 o 3 nudos, y retira las hojas inferiores.
  2. Llena una maceta pequeña con sustrato para macetas con buen drenaje y humedécelo ligeramente.
  3. Haz un agujero de 2,5 a 5 cm de profundidad en la tierra con el dedo, y coloca el extremo cortado del tallo en el agujero, asegurándote de que los nudos expuestos queden cubiertos de tierra.
  4. Presiona suavemente la tierra alrededor del esqueje para mantenerlo en su sitio.
  5. Mantén la tierra ligeramente húmeda (no empapada) durante las primeras 4 a 6 semanas, y coloca la maceta en un lugar con luz brillante indirecta. Sabrás que el esqueje ha enraizado cuando veas crecimiento de nuevas hojas, o cuando tirando suavemente del esqueje notes resistencia.

Problemas comunes del pothos y soluciones fáciles

Incluso con un cuidado constante, es posible que te encuentres con problemas ocasionales a medida que tu pothos se adapte a las condiciones de tu hogar. La mayoría de los problemas son fáciles de solucionar con pequeños ajustes en tu rutina.

Hojas amarillas

Las hojas amarillas son el problema más común del pothos, y suelen deberse a un riego excesivo. Si las hojas son amarillas y blandas, deja de regar hasta que la tierra esté completamente seca a 5-7 cm de profundidad, y asegúrate de que tu maceta tiene orificios de drenaje funcionales. Si solo los bordes de las hojas son amarillos, o si las hojas amarillas van acompañadas de marcas marrones de quemadura, es posible que tu pothos reciba demasiada luz solar directa. Muévela unos metros más alejada de la ventana a un lugar con luz indirecta.

Puntas de hojas marrones

Las puntas de hojas marrones y crujientes suelen estar causadas por una humedad baja o un abonado excesivo. Si usas la calefacción con frecuencia en invierno, o vives en un clima seco, coloca una bandeja de guijarros llena de agua debajo de la maceta de tu pothos, o agrúpala con otras plantas para aumentar la humedad del entorno. Si has abonado con más frecuencia de la recomendada, lava la tierra con agua para eliminar las sales de nutrientes sobrantes, y no abones durante al menos 3 meses.

Sin crecimiento nuevo

Si tu pothos no produce hojas nuevas durante primavera y verano, es probable que no reciba suficiente luz. Muévela a un lugar más brillante con luz indirecta, y espera de 2 a 3 semanas para ver si el crecimiento se reactiva. Si ha estado en la misma maceta durante más de 3 años, es posible que las raíces hayan llenado toda la maceta, por lo que trasplantarla a una maceta ligeramente mayor con tierra nueva también puede favorecer el crecimiento nuevo.

Tallos largos y escasos

Tramos de tallo largos y desnudos entre las hojas son una señal de que tu pothos no recibe suficiente luz. Corta las secciones escasas (puedes usar los esquejes para propagarlos) y mueve la planta a un lugar más brillante. El crecimiento nuevo irá llenando los extremos cortados con el tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Son seguras las plantas de pothos para gatos y perros?

Según nuestra enciclopedia de plantas, el pothos se clasifica como seguro para mascotas, pero sigue siendo una buena idea mantener los tallos colgantes fuera del alcance de mascotas curiosas para evitar daños accidentales en tu planta.

¿Puedo cultivar pothos al aire libre?

El pothos se puede cultivar al aire libre en climas cálidos sin heladas, pero se suele mantener más comúnmente como planta de interior. Si no estás seguro de si tu clima es adecuado, escanea tu pothos con la aplicación Sproutly para obtener orientación de cuidado específica para tu ubicación.

¿Por qué se ponen amarillas las hojas de mi pothos?

Las hojas amarillas del pothos suelen estar causadas por un riego excesivo, demasiada luz solar directa o una deficiencia de nutrientes. Compara tu rutina de cuidado reciente con los consejos de esta guía, o usa Sproutly para diagnosticar el problema rápidamente.

¿Qué tan rápido crecen las plantas de pothos?

Con un cuidado adecuado y constante, los pothos de interior pueden crecer entre 25 y 45 cm por mes durante las temporadas de crecimiento de primavera y verano. El crecimiento se ralentizará o se detendrá completamente en otoño e invierno.

Prueba Sproutly

Aprender a cuidar un pothos es sencillo cuando tienes una guía personalizada adaptada a tus condiciones de cultivo únicas. La aplicación Sproutly te permite identificar tu variedad de pothos, establecer recordatorios personalizados de riego y abono, y solucionar problemas a medida que surgen, para que puedas mantener tus tallos colgantes sanos y exuberantes durante años. Para empezar a recibir consejos personalizados de cuidado del pothos, visita https://heysproutly.com.

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